Existe una gran agencia
que se llama " D’altos Vuelos ";
cuenta con gran
prestigio, pues nunca celebró duelos*.
Quiero viajar a Australia, con esta aerolínea española;
sus pilotos tienen fama de destreza: esto, no es trola*.
El águila Morla comanda*
esta ruta hace diez años
y salvaguarda* sus trayectos,
evitando sufrir daños.
Ella lidera*
amable, pero firme, al total de tripulantes,
disfrutando en la cabina de sus viajes estimulantes.
Comparte su pilotaje con el halcón Luis Petronilo,
un experto ingeniero, que no da puntada sin hilo*.
Petronilo acata*
bien las órdenes de la comandante;
respeta su gran pericia* para salir siempre adelante.
Admira su fortaleza, su precisión y gran agudeza,
el no perder nunca el norte y su increíble entereza.
La comandante, a su vez, admira la labor del copiloto:
su agilidad y reflejos cuentan siempre con su voto.
Solo hay un problemilla al ser el halcón tan guapo,
pues dos de sus
azafatas le quieren entrar al trapo*.
Están celosas de Morla, por estar siempre tan cerca
y por Nilo, las palomitas, andan siempre a la gresca*.
Morla ha dejado claro que ella es una profesional;
él solo es un
compañero y no existe atracción sexual.
También piensa Petronilo que solo hay mutuo respeto;
la lealtad es
fundamental en el trabajo y el ser discreto.
¡¡¡Qué viva la competencia si se persigue un fin bueno:
el trabajo en
común bien hecho, olvidando lo que es ajeno!!!
©Vegalur



