“ No se puede ser más tierno ”: dices cuando lo conoces;
me tiene el corazón ganado: esto es un secreto a voces.
Cuando Chuky llegó a nosotros, ya estaba así bautizado;
no le hace justicia el nombre, pues es bueno y educado.
Desprende simpatía a raudales, es familiar y amoroso;
No escatima nada en abrazos, es emotivo y cariñoso.
¡Cómo me gusta verlo, jugando y saltando en el parque!
Su persistencia y vitalidad hacen que me desmarque…
No es un adonis, es cierto, su físico no es sobresaliente:
Es chato, de ojos saltones y su mandíbula es prominente.
Más esto no es importante y para mí él es el más guapo;
yo lo vería igual de estupendo, si se pareciese a un sapo.
Solo le falta hablar para llegar a ser pluscuamperfecto;
no me imagino sin él, pues mi vida sería un desperfecto.
No comprendo a esa gente que abandona a sus perros;
ellos dan lo mejor y los dueños actúan como gamberros.
Reniego de ser humana al ver esos comportamientos;
deberían ser castigados duramente y sin miramientos.
Yo nunca te dejaré, pues sin ti me sentiría triste y vacía;
y, si dejo que algo te pase, yo nunca me lo perdonaría.
Tu eres mi adorado can y eres mi enorme niño mimado;
tu amor incondicional, me mantendrá siempre a tu lado.
Tras muchos años de amor, eres tú quien me ha dejado
y tengo el corazón partido, de tanto como te he llorado.
Tu ausencia lo invade todo, pues todo me recuerda a ti;
me reconforta solo pensar, que fuiste feliz junto a mí.
Gracias por tu lealtad, tu compañía y tu cariño eternos;
nunca te olvidaremos, aunque pasasen cien inviernos.
©Vegalur
En
homenaje a nuestra querida mascota “Chuky”
(16/05/2012
– 15/04/2026 )



