viernes, 21 de noviembre de 2025

" Doña Encina y don Alcornoque " ( El matrimonio bellotero )


En una dehesa extremeña, bien llamada “La bellotina”,

vive el señor  Alcornoque con su esposa doña Encina.

Corchito y Chaparrita, se llaman sus dos guapos hijos;

son dos adolescentes, muy inquietos, pero nada pijos.

Forman una gran familia, junto a jaras y otros arbustos,

en un paisaje increíble, donde todos se sienten a gusto.

Llevan allí medio siglo, son vecinos muy apreciados;

son generosos, altruistas, alegres y muy respetados.

Su casa siempre está abierta: son buenos anfitriones;

de sus fiestas y barbacoas se habla por los rincones.

   Conviven con varios cerdos, jabalís, ciervos, vaquillas…

También con lirones, cabras y unas cuantas avecillas.

Comparten con todos ellos los productos que elaboran:

Su corcho de calidad y las bellotas que todos adoran.

La madera de doña Encina, de calidad excepcional,

produce la mejor leña para exportar carbón vegetal.

La de su esposo Alcornoque, como es grueso y  recio,

calienta bien los inviernos, a todos, y al mejor precio.

Son tantísimas las bondades de los geniales esposos,

que serán nominados al premio de “verdes virtuosos”.

Los dos son joyas ibéricas del reino ecolo - ambiental;

dos especies exclusivas de nuestra península vegetal.

 

©Vegalur

 


lunes, 10 de noviembre de 2025

La burrita aplicada


Adelina es una burra, que es trabajadora a ultranza*:
la alumna más aplicada de la escuela de labranza.

Allí comparte pupitre con otros “compis” de rancho*:
Caballo, vaca, gallinas, cabras, conejo y chancho*.

No es quien más destaca por sus notas y sapiencia*,
pero tiene buena memoria y un diez en obediencia.

Ella es más lenta que otros, en cálculo y aritmética;
tampoco es una figura, en el campo de la fonética*.

Sobresale, sin embargo, en gimnasia y en deporte,
su gran fuerza y resistencia son su mejor resorte*.

También despunta en bondad, es dócil* y afectuosa;
los “profes” aprecian mucho su actitud maravillosa.

Se empeña más que nadie porque le gusta aprender;
es paciente y no se rinde, aunque le cueste entender.

Lo malo es que sufre, a veces, el acoso de abusones,
y ella, siendo tan tierna, no puede evitar los bajones.

La insultan y llaman tonta, zoquete, torpe y taruga*;
se burlan y parodian* comparándola con la tortuga.

Ella sufre en silencio, pues no es ninguna chivata;
por suerte tiene una amiga, la cerda llamada Cata.

Esta le anima siempre, charlando animosamente;
la admira por su lealtad y le considera inteligente.

La rucia* agradecida , tampoco olvida una ofensa,
pero es educada y noble y siente una paz inmensa.

Por fín se acabó este curso y Adelina lo ha superado;
algunos de los más listos, en camino se han quedado.

<<Eso demuestra, otra vez, que el esfuerzo tiene premio;
    la perseverancia y tesón, te pueden hacer “academio”*.

La experiencia nos demuestra lo que es una obviedad*:
la voluntad puede superar al talento y la capacidad>>.


   ©Vegalur




Diccionario de significados:
*a ultranza: Con decisión y total convencimiento, sin detenerse ante los obstáculos y
  las dificultades.
*rancho: Granja, hacienda
*chancho: Cerdo, puerco
*sapiencia: Sabiduría
*fonética: Rama de la lingüística que estudia los sonidos de una o varias lenguas
*resorte: Muelle, recurso
*dócil: Sumisa, obediente
*taruga: Torpe, zoquete
*parodiar: Imitar, remedar
*rucia: Burra, pollina
*academio: Miembro de la escuela de Platón
*obviedad: Evidencia

jueves, 6 de noviembre de 2025

Martín, el cerdito rebelde

Martín es un cochinillo un poco rebelde, sin causa;

se pasa el día gruñendo y a su madre le sobrepasa.

 

Es muy competitivo y le encanta buscar la pelea;

busca salir triunfante, da igual el asunto que sea.

 

Si no lo conoces bien, no entiendes sus reacciones,

por ese temperamento que va a mil revoluciones.

 

No da su pata a torcer cuando cree llevar la razón;

a tozudo no le ganan, no buscar su provocación*.

 

Es un cerdito listo, aunque  impulsivo y temerario*;

le encanta retar al profe y enfadarlo casi a diario.

 

Hoy le castigó su madre, en su cuarto sin poder salir,

pero él aprovechó su ausencia y escapóse para huir.

 

Marchó a buscar a Porkita, su amiga de fechorías*

y juntos se propusieron lanzarse a hacer correrías.

 

Montaron en un camión que iba lleno de gorrinos;

pensaron en aventuras, imaginando otros destinos:

 

Los cerdos les relataron que vivían en una labranza:

   ahora les habían vendido, para hacer una matanza*.

 

Al saber de su triste rumbo y de cuál sería su suerte,

decidieron esfumarse, pues no deseaban su muerte.

 

Saltaron de aquel volquete* y cayeron en la autopista,

haciéndose mil heridas, aunque les salvó un motorista.

 

Les llevó junto a sus madres que lloraban su partida

y cuando se reencontraron, la alegría fue muy sentida.

 

Martín besaba a la suya, implorando mil perdones

y, reconociendo su falta, se resignó a sus sermones*.

 

Como es muy  sensible, tierno y humilde de corazón,

le ha prometido un cambio y no ser tan bravucón*

 

<<El alma tiene razones que no entiende la razón;

 la rebeldía y el desafío* forman parte de la emoción.>>

 

©Vegalur

 

 

Diccionario de significados

*provocación: Enfrentamiento, agresividad

*temerario: Imprudente

*fechoría: Mala acción, gamberrada

*matanza: Acción de matar al cerdo y preparar sus carnes para comerlas  

*volquete: Camión, furgón

*sermón: Reprimenda, regañina

*bravucón: Fanfarrón, valentón, chulo

*desafío: Reto, competición, combate

sábado, 1 de noviembre de 2025

Irreverente mortal

Por un momento y, aprovechando estas fechas, me paso al lado oscuro...😉😊




Quisiera ser vampira-esa, para vivir eternamente,
mantener  intacto el cutis y no envejecer, ciertamente.

Podría entrar en la mente de  humanos inconscientes
y manipular a aquellos, los  más oscuros e indecentes.

A menudo viajaría, sin pagar, a lo largo del planeta;
viviría muchas culturas y sin necesidad de maleta.

Me  gustan los crucifijos y no temo al agua bendita;
el rojo me sienta muy bien y el look gótico me excita.

Aguanto estoica el calor y la luz es mi vitamina;
los  ajitos me enloquecen: Son una gran medicina.

Más sufro de acrofobia y la oscuridad me asusta;
no soporto mucho el frío y la sangre no me gusta.

           Por ser de natural a pego a la gente que me importa,
      yo pienso que sufriría en las distancias más cortas.

Debería también  renegar de  empatías y compasión,
 pues siendo de sangre fría solo entiendes de seducción.

Tengo, pues, un dilema escogiendo entre dos vidas:
La de una digna mortal  o la de zombi desinhibida.

Siendo honesta diré que me gusta pisar firme tierra,
que amo lo natural y el inframundo infernal me aterra.

Por ello y, aterrizando de mi lunático pensamiento,
he decidido no cambiar  y arrugarme como un pimiento.

Mientras tanto disfrutaré de cuanto me toque en suerte,
pero, eso sí, siempre coqueta y divina hasta la muerte.


©Vegalur

 
*     Acrofobia: Miedo a las alturas