Ayer celebramos el cumpleaños de la leona Eduvigis:
le
han caído ya los 30 y comienza a entrar en crisis.
Hoy
se miró al espejo y se encontró nuevas arrugas,
bastante menos pelo y algunas que otras verrugas.
Ya
no le divierte mucho salir de noche, de cacería,
pues empieza a tener lumbalgia y dolores en la cía.
Para
colmo, su marido, cada vez está más vago:
Come,
duerme y bosteza y se olvida del halago.
No le ayuda nunca en casa y solo sabe quejarse;
no
es feliz Eduvigis y está empezando a cansarse.
Hoy
recibió una carta de su amiga la leona Olvido;
recordando su soltería y lo felices que habían sido:
Cuando eran unas crías, se querían como hermanas;
y siendo unas jovencitas, disfrutaron como enanas.
En
su letra le decía que hace poco se había jubilado,
huyó de la manada y renegó de su esposo, Amado.
Le
ha tentado a Eduvigis este tan atractivo plan
y está
buscando en el mapa nuevo destino y clan.
Y con su esposo, Roque, hará un pacto de rugidos:
cada
uno por su lado, sin rencores y bien avenidos.
Con
su maleta y bolso de flores y su fular morado,
ha
dicho adiós, Eduvigis, a su presente ya pasado.
<<En
la vida y en el amor hay que tomar decisiones;
para
intentar ser felices y poder renovar ilusiones.
Nuestra
felicidad siempre tiene distintos
caminos;
en
nuestra mano está, la elección de nuestro destino>>.
©Vegalur
