miércoles, 22 de julio de 2026

El escarabajo Bonifacio

 

Siempre que Bonifacio ve a su jefe , el señor Sixto,

le asalta con cotilleos, pretendiendo hacerse el listo.

 

Trabaja este escarabajo en un enorme estercolero;

tienen una gran faena, pero es un mal compañero.

 

Pasa el día maquinando, hablando solo entre dientes;

envidia, a la par que adula, a colegas más eficientes.

 

Boni es un alcahuete, manipulador y poco eficiente

y nadie se fía de él,  pues es un chivato insolente.

 

Todos allí se quejan por su total falta de civismo:

es desleal, indiscreto y solo piensa en sí mismo.

 

Sabe hacer “la pelota”, sin esfuerzos ni miramiento;

si otros cargan más peso, a él, le importa un pimiento.

 

Hoy, durante el almuerzo, el descanso aprovechó

y a un encargado, a su oído, una bomba le soltó:

 

Se quejó de que un colega le robaba sus boñigas,

teniendo que conformarse con recoger solo migas.

 

 Cierto es que siendo lento y menos listo que el resto,

miente al fin de escaquearse, buscando trepar presto.

 

Sus compis ya están hartos de su mal comportamiento

y han ideado un plan para darle un buen escarmiento:

 

Propagaron un rumor: "La empresa estaba arruinada

y despedirían a algunos, por dejarla más saneada".

 

Viendo peligrar su puesto, Bonifacio, muy diligente,

faltóle tiempo al villano, para hablar con el gerente.

 

Comenzó por alabarlo y, difamando a los de su equipo,

le vendió todas sus bondades para poder salvar el tipo.

 

No entendió nada el “dire” de esta charla sin sentido

y poder averiguar ,quiso, el origen de este mal ruido.

 

Así descubrió la trampa y el juego sucio del “pelotero”,

  poniendo a éste en la calle y muy lejos de su basurero...

 

<<Solo lograrás ser grande, haciendo grandes cosas;

 quien avanza pisando al resto, solo se pondrá losas.

Si quieres tener éxito en cualquier equipo de trabajo,

      el respeto y compañerismo son la base, ¡Escarabajo!>> 


©Vegalur

 


miércoles, 15 de julio de 2026

La leona menopáusica


Ayer celebramos el cumpleaños de la leona Eduvigis:
le han caído ya los 30 y comienza a entrar en crisis.

Hoy se miró al espejo y se encontró nuevas arrugas,
bastante menos pelo y algunas que otras verrugas.

Ya no le divierte mucho salir de noche, de cacería,
pues empieza a tener lumbalgia y dolores en la cía.

Para colmo, su marido, cada vez está más  vago:
Come, duerme y bosteza y se olvida del halago.

No le ayuda nunca en casa y solo sabe quejarse;
no es feliz Eduvigis y está empezando a cansarse.
 
Hoy recibió una carta de su amiga la leona Olvido;
recordando su soltería y lo felices que habían sido:

 Cuando eran unas crías, se querían como hermanas;
 y siendo unas jovencitas, disfrutaron como enanas.

En su letra le decía que hace poco se había jubilado,
huyó de la manada y renegó de su esposo, Amado.

Le ha tentado a Eduvigis este tan atractivo plan
y está buscando en el mapa nuevo destino y clan.

Y con su esposo, Roque, hará un pacto de rugidos:
cada uno por su lado, sin rencores y bien avenidos.

Con su maleta y bolso de flores y su fular morado,
ha dicho adiós, Eduvigis, a su presente ya pasado.

<<En la vida y en el amor hay que tomar decisiones;
para intentar ser felices y poder renovar ilusiones.

Nuestra felicidad siempre tiene distintos caminos;
      en nuestra mano está, la elección de nuestro destino>>.

 ©Vegalur