haciendo está las
maletas para coger la autopista.
Su esposo, Wenceslao, le
mete un poquito de prisa,
pues ya reservó casa, a través de la agencia "Brisa".
Hace tiempo se
instalaban en el techo de un garaje,
de un edificio
moderno; les pareció un buen
fichaje*.
El único problemilla
era el trasiego* de los
coches:
el cerrar y abrir de las
puertas era todo un derroche.
Pero a ese continuo
estrés ya estaban habituados;
criaban a sus tres bebés
y se sentían extasiados*.
Y volvían cada año,
pues su nido estaba intacto:
una pequeña limpieza y se instalaban en del acto.
Sin embargo un verano, sucedió una gran tragedia:
el bloque aprobó derrama*: la reforma no se remedia.
Pintaron el garaje y cambiaron también las
puertas;
el
nido no respetaron y su casa “Fue
a hacer puñetas”.
La primavera siguiente
se encontraron con el hecho
y tuvieron,
rápidamente, que fabricarse otro techo.
Desde aquello ya no
dudan en contratar una empresa
para buscarles cobijo,
y así ellos, ya no se estresan.
Hay veces en la vida que hay que hacer sacrificios;
para evitarnos problemas,
mejor pagar los servicios.
©Vegalur
Fábula basada en un hecho real, del que fui testigo excepcional. Cada año sigo
*trasiego: Ajetreo, continuo movimiento de ir y venir
*derrama: Reparto de un gasto eventual o contribución entre los vecinos de una comunidad o población para hacer frente a una reparación ,obra , reforma...

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